De noche suelto los tornillos,
sueño que me nombran Adán pero
despierto siempre con todas mis costillas
A veces me demoro mucho más de la cuenta abanicando
el cuello roto de la soledad
Sería mucho mas sencillo
si las sombras que dejaste,
mi amor no dispararan besos calibre veintidós
Pero, Quién me va a llevar a mi cama?
Dónde queda mi almohada?
Mis doctores recetan sobredosis de olvido y
unas vacaciones pagas en aquel hospital
de los muñecos malheridos
que no pueden ni comer ni dormir Pinochos
que perdimos la risa y la nariz
Somos boxeadores viejos y nos viene madurando
el knock out
Contra las cuerdas, roto, pero te espero igual.
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