sábado, 18 de julio de 2009

Quiero dejar de ser la mujer que tuvo un pasado oscuro, quiero ser la del futuro prometedor, la que sonría sin tener que esforzarse, que no está bien porque toma antidepresivos. Necesito saber, necesito tener garantías de que en algún momento voy a ser feliz con continuidad; que mis desvariaciones van a acabar en algún momento, en algún futuro cercano. Quiero dejar de ser inconstante y absurda y quiero por fin poder tomar una decisión que dure más de cinco minutos. Quiero ser fuerte. Quiero tantas cosas… y aquello es un signo de fortaleza, de crecimiento. Antes no quería nada, no quería, no. era la negación en persona, era la nada misma: nada de comida, nada de deseos, nada de nada. Solo la acuciante necesidad de dejar de existir, de ser nada.
Cuando volvemos al pasado, cuando sobrevolamos las penas es importante tener una referencia de realidad. A mí, esa referencia no me está funcionando, a ratos la pierdo y me pierdo. En mi caso, no estoy sobrevolando las penas: estoy penetrándolas con fuerza (o ellas a mí, en todo caso), inspeccionando cada una de ellas, revisando los ecos archivados, recordándolos, escuchándolos una vez más. Cada eco desintegra algo de mi entereza, de aquella que supe construir estos años; cada línea de este texto, que pretendía fortalecerme, está haciendo más y más vulnerable a las haches, a los ataques desprevenidos del pasado. Muchas veces tengo miedo de hundirme en una dimensión desconocida, aquella entre lo absurdo y lo real, entre mi libro y mi vida. Es un tema que me ocupó varias sesiones con mi psicólogo. Suelo perderme, suelo no tener referencias. No sé qué me pasa, qué día es ni dónde estoy. El proceso de escritura nos aísla: debemos concentrarnos y “vivir” en un mundo diferente del resto. Entramos en contacto, en mi caso, con personajes del pasado, con vivencias, recuerdos, archivos en la mente y nos olvidamos de qué día es o sobre qué estamos escribiendo.

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Naturaleza Emotiva: Naturaleza emotiva y protectora. Se expresa por medio del ornato, las relaciones humanas y la vida en el hogar. Ama la reciprocidad y la amistad. Le gusta ser apreciado Naturaleza Expresiva: Es ardiente. Se expresa por medio de su dinamismo y su fogosidad. Busca la sobriedad, la soledad y la solemnidad. Ama todo lo que es limpio y luminoso. Talento Natural: Es mente de pensamiento previsor. Se expresa como pensador práctico, que planea en grande y al planear se sirve simultáneamente de la codificación y de la demolición. Recibe aumento en las empresas que requieren de métodos de esfuerzo organizado. Su mente es tanto más previsora cuanto más extensa es la empresa. Ama lo importante, lo que requiere tiempo y obra con el tiempo. Sociable, cariñosa, fiel, generosa, malhumorada.